Venezuela mira hacia sus orígenes indígenas en la 56ª Bienal de Venecia

Venezuela invita al público a descubrir sus orígenes indígenas a través de su palabra para contribuir a construir un futuro mejor, en el pabellón que le representa en la 56ª Bienal de Arte de Venecia, que abrirá sus puertas al público el próximo 9 de mayo.

Venezuela mira hacia sus orígenes indígenas en la 56ª Bienal de Venecia

La Exposición Internacional de Arte 2015 se titula “Todos los futuros del mundo” y está comisariada por el crítico de arte nigeriano Okwui Enwezor.

Bajo el lema “Te Doy mi Palabra”, el país latinoamericano presenta en la Ciudad de los Canales dos exposiciones de dos artistas venezolanos, Félix Molina y Argelia Bravo.

“Son dos obras que visualmente son muy distintas. Argelia trabaja fundamentalmente con vídeos y Félix trabaja con eso que ahora se llama arte urbano o arte de la calle”, explicó a Efe Óscar Sotillo Meneses, comisario del pabellón que representa a la República Bolivariana de Venezuela en la Bienal de Arte 2015.

El espacio reservado a Argelia Bravo presenta un conjunto de vídeos que tienen una fuerte carga de “denuncia contra el machismo, contra la contaminación y a favor de la ecología”.

“Argelia trabaja con un discurso agresivo, con un discurso de una imagen política asociada con la guerrilla, con golpes de Estado enmascarados o encapuchados”, contó Meneses.

Pero al mismo tiempo, aunque tienen un gran componente crítico, también incluyen un factor de “humor negro” que quiere despertar la sonrisa del espectador y hacerle reflexionar sobre los problemas que afectan a las sociedades del siglo XXI.

Es el caso de uno de los vídeos en los que aparecen una serie de personas encapuchadas que “cuando comienzan a hablar cantan una canción infantil”.

“De esta manera la estética rompe con el discurso y el discurso rompe con la estética”, apuntó el comisario del pabellón de Venezuela.

Bravo lleva hasta la Bienal 2015 otro vídeo que se llama “A continuación el himno nacional de la República Bolivariana de Venezuela” y que muestra a tres madres amamantando a sus hijos mientras les cantan el himno del país.

“Venezuela es el único país del mundo en el que arrullamos a los niños con el himno nacional y cuando hay alguna entrada o alguna inauguración de algún evento oficial solemos cantar el himno nacional”, explicó.

La obra de Bravo se completa con dos imágenes que se llaman “Virgen de la Leche” y “Virgen de la Cuchara”, dos homenajes a la feminidad que presentan a dos mujeres, una dando de mamar a su bebé y otra con una cuchara.

“En Venezuela, la cuchara es un término que tiene un doble sentido, también es la palabra que se usa para referirse a la vagina. ‘La Virgen de la Cuchara’ es un juego de palabras del habla popular venezolana”, comentó.

Frente a esta imagen, Bravo exhibe una grabación de la misma mujer en movimiento, que quiere simbolizar que “no es una virgen icónica, sino que ha desarrollado un arte marcial para defenderse de la agresión machista”.

Por su parte, el artista y arquitecto Félix Molina, conocido como “Flix”, expone una obra más icónica y en la que los juegos de colores se entremezclan con los geométricos para crear un todo que transmite un claro mensaje: recordar los orígenes de Venezuela.

“Quise tomar el tema de la palabra e irme a los orígenes de nuestras lenguas indígenas. Quise crear una metáfora a través de una curiara (embarcación de vela y remo, que usan los indios de América Meridional, menor que la canoa, y más ligera aunque más larga) para simbolizar que me venía navegando desde las agua de Venezuela hasta las aguas de Venecia”, comentó a Efe Molina.

Molina, además, crea un espacio en el que el público se puede sentar en unas cajas de embalaje que han sido pintadas para la ocasión, y observar un poema del escritor Gustavo Pereira, “en el que se describe la poetización de las lenguas”.

“Este poema engloba básicamente la visión de nuestras etnias indígenas, cómo ellos hacen una versión poética de su visión de las cosas, que es mucho más profunda y espiritual que la del hombre civilizado, digámoslo así”, apostilló el artista.

Por último, Molina dibuja en el interior del pabellón de Venezuela la palabra “kasabe”, que es “un pan a base de yuca que se come en Venezuela”.

“Con la tipografía, trabajando el tema de la palabra y con la geometría que la utilizo en mis obras, creé la palabra ‘kasabe’, con la idea de mostrar a la gente que es un alimento ancestral que se viene comiendo desde las etnias indígenas hasta nuestros días”, justificó.

La 56ª Bienal de Arte de Venecia abrirá sus puertas al público el próximo 9 de mayo y hasta el 22 de noviembre. EFE

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