Ford Coppola, historia viva del cine

El cineasta, guionista y productor estadounidense Francis Ford Coppola es el primero en recibir el Premio Princesa de Asturias de las Artes con su nueva denominación por una carrera en la que destacan éxitos de público y crítica como la trilogía “The Godfather” y “Apocalypse Now”.

Ford Coppola, historia viva del cine

Nacido en Detroit (Michigan, EEUU) en 1939, hijo del compositor y director de orquesta Carmine Coppola y de la actriz Italia Pennino, ese ambiente creativo familiar le llevó a graduarse en Teatro por la Universidad de Hofstra, en Long Island (1959) y en Cinematografía por la Universidad de UCLA (Los Ángeles).

Su primer acercamiento al mundo del cine fue como ayudante del director y productor Roger Corman y como guionista de la compañía Seven Arts Productions, donde muy pronto se reveló como uno de los autores de peso con guiones como “Paris brûle-il?” (Renè Clemènt, 1966); y “Patton” (Franklin J. Schaffner, 1970), que le catapultó a la fama en Hollywood con el Óscar al guión adaptado.

En 1963 dirige su primer largometraje documental, “Dementia 13”, tras lo que llegarían filmes y premios como “The Rain People” (1969), con el que ganó la Concha de Oro del Festival de San Sebastián.

En 1972 hizo historia en el cine al dirigir la primera parte de “The Godfather” que, basada en una novela de Mario Puzo, le valió tres Óscar: película, guión y actor (Marlon Brando), a pesar de su recelo a que no gustase “a nadie porque era larga, lenta y oscura”.

Finalmente, su secuela “The Godfather: Part II” (1974) aportó a su carrera seis Óscar más, incluidos los de mejor director, película y guión adaptado. No corrió igual suerte, aunque sí éxito comercial, la última de la saga Corleone, “The Godfather: Part III” (1990), que no consiguió ninguna de sus siete nominaciones.

Otro de sus hitos cinematográficos es “Apocalypse Now” (1979), una historia épica de la guerra de Vietnam reconocida con dos Óscar (fotografía y sonido) y la Palma de Oro del Festival de Cannes, convertida en una película de culto.

Sin embargo, su trayectoria experimentó un declive profesional con “One form the Heart” (1981), fracaso que le obligó a subastar su productora General Studies de Hollywood, que había fundado años antes. En este ámbito, también fundó con George Lucas en Los Ángeles en 1969 la productora American Zoetrope (cerrada en 1990) y la Director’s Company con Peter Bogdanovich en 1972.

A partir de entonces prueba como director contratado, y realiza películas como “The Cotton Club” (1984), con guión propio, o “Peggy Sue Got Married” (1986). Tras ambos estrenos, vivió años difíciles de crisis financiera que le llevarían a cerrar, además de Zoetrope, otras dos empresas inmobiliarias, Sophia Properties y Niebum-Coppola Estate.

Su salvación fue, de nuevo, “The Godfather: Part III”, éxito comercial al que siguió un taquillero “Dracula” (1992), premiado con tres Óscar: montaje de efectos sonoros, vestuario y maquillaje.

Luego aparecieron trabajos que pasaron sin dejar apenas huella, como “Jack” (1996), el drama judicial “The Reinmaker” (1997), la teleserie de ciencia ficción que produjo en 1998 “First wave”, inspirada en las profecías de Nostradamus y emitida en España al año siguiente.

Y en 2001 lanzó una versión extendida de su película más emblemática, “Apocalipsis now redux”, en la que recuperó 53 minutos que no habían sido incluidos en el primer montaje.

En 2007 medió en la primera huelga de guionistas registrada en EEUU y criticó a los grandes estudios por acaparar los beneficios que dan los filmes fuera de taquilla para los sueldos de sus ejecutivos.

Su película “Youth Without Youth” (2007) fue una adaptación de la novela del filósofo y escritor rumano Mircea Eliade, por quien Coppola siente una profunda admiración, y “Tetro” (2009) -“la más extraña” de su carrera-, que rodó en Argentina y Alicante (España), con un reparto encabezado por Maribel Verdú y el estadounidense Vincent Gallo, en la que participa la actriz española Carmen Maura.

Premio del 50 aniversario del Festival donostiarra de Cine (2002), al cineasta le gustaría acometer un largometraje especial, que no acaba de cuajar, sobre la amistad, el dolor y el destino del género humano en nuestros días y que titularía “Megalópolis”, una suerte de fábula futurista del Nueva York de finales del siglo XXI.

Aparte del cine, es propietario de una empresa vitivinícola en California, de la revista cultural “Zoetrope: All story” y de un pequeño hotel en Bernarda (Italia), levantado en recuerdo de su abuelo paterno, nacido en esa localidad de la región de Basilicata.

Casado y padre de tres hijos -Giancarlo (fallecido en 1986 en un accidente de barco), Roman, actor, y Sofia, la conocida directora, con la que ha colaborado como productor en ocasiones (caso de “Lost in translation”, 2003)-, ha declarado a la prensa que seguirá haciendo “una película tras otra mientras pueda caminar”.

EFE

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