Real Madrid cae ante el ímpetu del Juventus

Los blancos tendrán que remontar en el Santiago Bernabéu para acceder a la final de Berlín tras caer en el primer duelo de semifinales ante los de Turin (2-1), víctima de errores infantiles y el empuje del rival, al que regaló el triunfo con un penal de Dani Carvajal, tras ofrecer una vulgar imagen.

Real Madrid cae ante el ímpetu del Juventus

Recién conquistada la Liga italiana el Juventus Stadium fue una fiesta y una olla a presión que plasmaba a la perfección la grandeza de unas semifinales de Liga de Campeones. Empujado por un ambiente intimidador el equipo italiano sorprendió saliendo a tumba abierta por el Real Madrid. Se conjeturó con una defensa de cinco de Allegri, que no especuló y fue por su rival. Tenía claro donde dañarlo. Buscó a Marcelo el espacio entre centrales y un centro del campo con Sergio Ramos perdido. Tévez fue un diablo que hizo tambalear todo de inicio.

Un equipo del presupuesto del Real Madrid puede tener por una circunstancia la lesión del croata Luka Modric, un parche puntual colocando a Ramos de medio centro, pero nunca puede ser una solución de continuidad.

Dio su resultado en cuartos de final ante el Atlético de Madrid y Ancelotti repitió en Sevilla y Turín, en dos partidos que marcan el año. El sevillano firmó el peor partido que se le recuerda en su carrera. Perdió más balones en una noche aciaga que en toda la temporada y el Real Madrid renunció a uno de los mejores centrales del mundo para contar con un jugador sin automatismos de medio.

Demostró su crecimiento, que es un nueve preparado para las grandes citas. Comenzó ganando un pulso a Pepe en el cuerpo a cuerpo para lanzar un balón picado a Casillas, que detuvo en dos tiempos. El Real Madrid sufría porque no tenía el balón. La presión rival le asfixiaba y la fórmula desentrenada de Ramos de medio provocaba numerosas pérdidas. Llegó el premio merecido para el Juventus. Iker sacó abajo el disparo cruzado de Vidal y Morata remachó a placer el tanto que nunca imaginó marcar.

Era un duelo trepidante en el que el conjunto italiano mostraba sus virtudes en la intensidad. Pasaba a defender cada centro lateral madridista con comodidad, con un único susto cuando Cristiano en boca de gol falló tras un remate de Ramos. Una hora de partido y el Real Madrid no volvió a inquietar a Buffon.

En cambio la derrota pudo ser mayor. Otro despiste, en esta ocasión de Varane, dejó a Llorente ante Casillas. Su pase atrás lo salvó la defensa madridista. Y de nuevo Llorente, que había sustituido a Morata, tuvo el gol en su cabeza en una falta lateral perfectamente puesta por Pirlo que salvó Iker. La derrota por la mínima fue el mal menor. La “cenicienta” del sorteo tenía poco de princesa. /EFE

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