China ofrece a Taiwán priorizarle en su apertura para acallar descontento

En medio del fuerte descontento popular en Taiwán por el acercamiento a China, que se cree no ha dado suficientes frutos económicos, el Gobierno chino ofreció hoy a Taiwán darle prioridad en su proceso de apertura para evitar romper siete años de mejora de relaciones.

China ofrece a Taiwán priorizarle en su apertura para acallar descontento

Con la vista puesta en las próximas elecciones presidenciales de enero de 2016 en Taiwán, en las que se sitúa como favorito el partido independentista, el presidente chino, Xi Jinping, mantuvo hoy un encuentro clave con el presidente del gobernante partido taiwanés Kuomintang (KMT), Eric Chu, en Pekín.

La importancia de la reunión fue máxima, ya que se trató de la primera que celebran en seis años los líderes de ambas formaciones, el Partido Comunista de China (PCCh) y KMT, antiguos enemigos enfrentados en la guerra civil china que acabó con los nacionalistas del KMT enviados a Taiwán y con décadas de hostilidades entre ambos.

Pasado ese periodo, y desde la mejora que comenzó en 2008 con Ma Ying-jeou al mando del KMT, Xi ofreció hoy a Taiwán un diálogo “entre iguales”, si bien asegurando que se sustenta en el principio de “una China“, un sistema que no reconoce como Estado a la isla.

Además, Xi ofreció al presidente taiwanés “prioridad” en el proceso de apertura que está emprendiendo la potencia asiática y compartir su desarrollo, tras el fuerte descontento en Taiwán por los escasos beneficios económicos que ha traído el acercamiento con China, evidenciado en la ocupación estudiantil del Parlamento taiwanés en 2014.

Como ya hizo el día anterior, Chu reivindicó en el encuentro la voluntad de Taiwán de tener más presencia en organismos internacionales como en el nuevo Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), liderado por Pekín, en el que de momento Taipei no ha sido aceptado como miembro fundador.

“Acogemos con agrado la disposición de Taiwán de formar parte del BAII”, señaló Xi, quien se espera que trate de “añadir” a Taiwán bajo un nombre que no evidencie su independencia, como “Taipei Chino”, la fórmula utilizada en otros organismos internacionales.

Tras el encuentro Xi-Chu, el líder taiwanés manifestó a los medios isleños su esperanza en que, si acepta el sistema de “una China, dos interpretaciones”, Taiwán pueda participar en instituciones internacionales que impulsen su papel en el exterior.

Chu pretende así convencer a la población taiwanesa de que la actual política hacia China de su partido, aceptar el ambiguo “Consenso de 1992” (“una China, dos interpretaciones”), es la única salida pragmática para no desencadenar la ira de Pekín y lograr mayor espacio internacional para la isla, según los expertos.

“Chu está tratando de jugar la ‘carta china‘ para no sufrir un descalabro electoral en 2016, pero es una espada de doble filo, ya que, aunque los lazos con China sean el punto débil de la oposición independentista, un acercamiento inadecuado quita votos y apoyo”, afirmó el profesor J.T. Wang, de la Universidad Política de Taiwán, en declaraciones a Efe.

Desde el opositor Partido Demócrata Progresista, a favor de la independencia, se insiste en que aceptar el Consenso de 1992 es una trampa, ya que con el actual poderío chino, decir que “se es China” es lo mismo que aceptar ser parte de la China comunista.

“No se trata de provocar o enfrentarse a China, sino de defender la situación actual de independencia de facto. No podemos ceder ante todo lo que pide China sólo porque es más poderoso”, opinó a Efe el legislador opositor Lee Chun-yi.

“El consenso de 1992 es la base del desarrollo pacífico entre ambos, hay que seguir por ese camino”, insta por su parte Leng Bo, vicedirector de la Oficina de Política de la Academia de Ciencias de China, haciéndose eco de la advertencia que en numerosas ocasiones ha realizado Pekín, dispuesto a invadir la isla en el caso de que declare la independencia política.

EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario