OEA prepara una Asamblea General centrada en su futuro

La Organización de Estados Americanos (OEA) prepara una próxima Asamblea General que será excepcional tanto por estar centrada exclusivamente en el futuro del organismo como por celebrarse en la sede en Washington, tras la renuncia de Haití a acogerla.

OEA prepara una Asamblea General centrada en su futuro

El Consejo Permanente de la OEA debatió hoy temario, formato y calendario de la Asamblea, convocada para el 15 y 16 de junio, que será la primera del uruguayo Luis Almagro como secretario general, tras relevar el 26 de mayo al chileno José Miguel Insulza.

Los representantes de las misiones ante la OEA hicieron especial hincapié en el carácter “excepcional” de la próxima Asamblea General y en que, coincidiendo con el inicio de una nueva etapa en el organismo, se debe dar un papel más activo a la sociedad civil.

La Asamblea General es el foro político más importante de la organización americana, y en ella participan 34 países, todos los del continente con la excepción de Cuba.

En este sentido, la Asamblea General de este año tendrá otro componente especial, al ser la primera después del inicio de la normalización de relaciones entre Washington y la Habana el pasado mes de diciembre.

Uno de los puntos clave del temario, y que recibió más atención en el Consejo Permanente de hoy, es la “modernización y reorganización de la Secretaría General conforme a la visión estratégica de la Organización y para el fortalecimiento del sistema interamericano”.

El tema de la Asamblea General, aprobado en un Consejo Permanente anterior, será el “Presente y futuro de la Organización de los Estados Americanos”.

El calendario preliminar de la XLV Asamblea General incluye una sesión previa, el 14 de junio (domingo), consagrada a la sociedad civil, una cita ampliamente discutida en la reunión del Consejo Permanente de hoy.

Los representantes de Chile y Estados Unidos lideraron las voces que señalaron que colocar parte de la agenda en domingo duplica los costes del encuentro, en un momento en el que el organismo está en pleno debate sobre financiación y cuando el objetivo es celebrar una asamblea austera.

Otro de los asuntos debatidos hoy fue la conveniencia de que exista una declaración del presidente de la Asamblea General, algo a lo que se opusieron las misiones de Venezuela y Argentina, especialmente si esa declaración es concebida como una conclusión del encuentro continental.

Haití debía ser el país anfitrión de la Asamblea General de este año pero renunció a acoger la reunión por motivos económicos y logísticos, entre ellos la campaña electoral.

Dado que ningún Estado miembro se ofreció a albergar la cita con la antelación necesaria, y en base a las reglas de la OEA, la XLV Asamblea General se celebrará en la sede de la secretaría general del organismo, en Washington.

En febrero pasado, el canciller haitiano, Duly Brutus, comunicó la renuncia de su país a acoger la Asamblea General en una carta enviada al actual secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, debido a “limitaciones de tipo económico y logístico”.

La concesión de la sede de la XLV Asamblea General Ordinaria a Haití se había decidido por aclamación durante la XLIV Asamblea General, celebrada el año pasado en Asunción (Paraguay).

El Consejo Permanente y la comisión preparatoria de la Asamblea seguirán trabajando en las próximas semanas sobre el encuentro hemisférico.

El Consejo Permanente depende directamente de la Asamblea General y tiene la competencia que le asignan la Carta y otros instrumentos interamericanos.

Está compuesto por un representante por cada Estado Miembro nombrado especialmente por el Gobierno respectivo con categoría de embajador.

Los Gobiernos pueden designar representantes suplentes, asesores y, en caso necesario, acreditar un representante interino. EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario