La chilena Sotomayor presenta en Lisboa “Mar”, un filme lírico y audaz

Exploradora de caminos que la llevan a mostrar películas sin corsés, la chilena Dominga Sotomayor presentó en Lisboa “Mar”, un lírico largometraje caracterizado por su desapego a un guion cerrado.

La chilena Sotomayor presenta en Lisboa “Mar”, un filme lírico y audaz

Exhibido en el festival de cine independiente IndieLisboa, que acaba el próximo 3 de mayo en Lisboa, “Mar” trata de un hombre que, al inicio de los 30 años, afronta una crisis existencial en la que se plantea qué tipo de relación busca con su novia y su madre.

“El filme trata de ese momento crítico del personaje, algo como un estancamiento. Buscábamos retratar un estado emocional relacionado con los paisajes, los lugares y los climas internos entre los personajes”, dijo a EFE la joven realizadora, premiada en varios festivales internacionales.

El enredo de “Mar” partió de la iniciativa del actor argentino Lisandro Rodríguez, que encarna al protagonista Martín (apodo de “Mar”), al que le habían llamado la atención trabajos anteriores de Sotomayor.

Aceptada la propuesta de Rodríguez, la realizadora chilena empezó a preparar el filme junto a las actrices Vanina Montes (novia en la ficción y la realidad) y Andrea Strenitz (madre).

Sobre un boceto poético enviado por el actor argentino, Sotomayor le dio cuerpo al texto, que fue modelando de forma espontánea, de manera que el mismo se fuese adaptando a lo que sucediese en el rodaje.

Durante ocho días, un equipo de rodaje de solo diez integrantes, entre actores y cuerpo técnico, grabó la película en la zona costera de Villa Gesell, en Argentina, con una cámara y una lente disponibles.

En la trama, Martín (“Mar”) vive la tensión entre ser joven y ser adulto; y entre ser padre, para responder al deseo de maternidad de su novia, y ser hijo, para cumplir las expectativas y caprichos de su madre.

Para Sotomayor (Santiago de Chile, 1985), la narrativa que propone en “Mar” es una especia de intersección en la que confluye la realidad y la ficción.

La cineasta ganó la competición internacional del IndieLisboa en el 2012 con su primer largo, “De jueves a domingo” (2012), una “road movie” que aborda una separación familiar bajo la perspectiva de una niña.

Curiosamente, tanto en “Mar” como en “De jueves a domingo” se bucea en los conflictos personales e interpersonales relacionados con los periodos vacacionales.

“Creo que, cuando las personas salen de su cotidiano, tienen que enfrentar lo más básico de sí. Sus miedos, sus debilidades”, explicó la autora de los cortos “Cessna” (2005), “Debajo” (2007) y “Videojuego” (2009).

Así, agregó, “me interesa no solo las vacaciones, sino lo que está en el medio. ‘Mar’ es una suma de momentos no importantes, donde creo que hay algo humano, donde se capturan ciertas emociones reales”, apuntó.

Dominga Sotomayor, premiada en Sundance en el 2012, figura entre los nombres más prometedores que brotan del cine latinoamericano.

Integra el colectivo Cinestación, con sede en Santiago de Chile, donde se aglutinan cineastas, productores y otros profesionales “con una visión similar sobre el cine“.

“Vivimos un momento nuevo y variado (del cine en América Latina). No puedo decir que sea un cine político, pero sí que es muy crítico”, defendió la cineasta, al tiempo que lamentó el poco espacio que les conceden para poder exhibirlas ante el gran público.

Aparte de dirigir y producir, Sotomayor reconoció estar interesada en potenciar la distribución de cine independiente en la región.

“Me interesa que exista una red latinoamericana de salas de cine independiente”, concluyó/EFE

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