Una tienda de artículos deportivos del barrio porteño de Mataderos que parece detenida en el tiempo se ha convertido en la meca de coleccionistas de la célebre marca deportiva de las tres tiras, donde cientos de fanáticos de la firma descubrieron los tesoros que se guardan en sus escaparates.

Se trata del negocio de Carlos Ruiz, de 75 años, que abrió su tienda en el año 1980 y desde ese momento conserva zapatillas, raquetas y artículos y conjuntos deportivos que en algunos casos tienen hasta 40 años de antigüedad.

“Los primeros que descubrieron el lugar fueron los australianos y los neozelandeses, que se llevaron todas las camisetas de fútbol, luego llegaron de Canadá, Japón y países de Europa” comenta a Efe Ruiz, cómodamente ubicado en el mostrador de su tienda mientras disfruta uno de sus cigarrillos.

Durante la crisis que sufrió Argentina en el año 2001, la empresa licenciataria que fabricaba los productos Adidas en el país cerró, y en ese momento Ruiz decidió apostar por la marca de las tres tiras y compró artículos de otras tiendas que fueron bajando la persiana.

De esta manera, “Ruiz Deportes” se convirtió en una tienda de culto no sólo para los fanáticos de la marca, sino también para diversos coleccionistas de todo el mundo que empezaron a visitar el lugar para conseguir algunas de las “joyas” que estaban guardadas en ese rincón de Mataderos.

“Yo pienso que si no tuviera esto, hubiera terminado con psicólogo, psiquiatra y con cierta depresión” expresó a Efe Ruiz, quien luego de enviudar se concentró en su tienda y lo tomó “como una terapia”.

El dato de la existencia de esta tienda de 35 años de antigüedad llegó a oídos de Gary Aspden, un coleccionista inglés que organizó una exposición retro de la famosa marca en el año 2013.

En 2014, Aspden viajó a Buenos Aires junto a un grupo de coleccionistas, entre los que estaba el exlíder de la banda “The Stone Roses” Ian Brown, “una excelente persona” según afirmó Ruiz, y grabaron durante diez días un documental.

Esa producción audiovisual fue proyectada durante el inicio de la exposición retro de la marca deportiva que se realizó en el año 2014 en Manchester y recibió alrededor de trece millones de visitas en su sitio de internet.

“Fueron extremadamente gentiles, hasta el punto que me invitaron a la exposición, pero no estaba en condiciones de ir” expresó Ruiz, que no oculta su entusiasmo de que alguno de sus productos hayan llegado a la exposición y hayan sido publicados en un libro que Adidas editó este año y se distribuyó en todo el mundo.

“El vídeo lo publicaron un viernes. Cuando el sábado estaba llegando a la tienda, estaba lleno de gente afuera, esperándome. Recibí visitantes de lugares como Islandia, Vietnam, Irán y por supuesto de casi todos los países de Europa” contó Ruiz.

“Fue tanta la cantidad de visitantes que hasta llegó un momento en que un joven de Francia y otro argentino, fanáticos de la marca, comenzaron a ayudarme a vender, solo por el placer de estar acá despachando y ayudando” relata Carlos.

Para Ruiz, tanto la tienda como sus productos ya forman parte de su vida, sin embargo no sufre cuando se desprende de alguno de sus tesoros: “Yo me siento contento cuando viene un verdadero coleccionista, yo sé que lo que le venda va a perdurar. Si lo tengo yo, no puedo ser tan egoísta de quererlo solo para mi”.

“Disfruto y gozo de lo que tengo acá, y gozo mucho más si sé que la persona que lleva un producto, lo lleva para que perdure”, reconoce Carlos Ruiz, mientras le abre la puerta de la tienda al joven argentino que lo ayudó y que hoy ya es uno de sus amigos.

Francisco Pescatori – EFE

Fotos – EFE/Enrique García Medina

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