Diputados chilenos piden que se les baje el sueldo

Giorgio Jackson y Gabriel Boric tienen derecho a un sueldo mensual que supera los US$10.000, pero no lo quieren.

Diputados chilenos piden que se les baje el sueldo

Dos de los exdirigentes estudiantiles chilenos que hoy son diputados propusieron al Congreso fijar un límite ético de 20 salarios mínimos al ingreso fijo parlamentario chileno, el más alto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD).

El proyecto de ley lo presentaron Giorgio Jackson y Gabriel Boric, dos de los líderes de las protestas chilenas del 2011, en abril del 2014.

La iniciativa durmió por un año en el Congreso, pero la primera semana de abril, en medio de una crisis por las denuncias de financiamiento irregular de la política, los parlamentarios lanzaron el video y la campaña “Ayúdanos a despertarla”, pidiendo a la ciudadanía que presione por su debate.

En la página web de Jackson aparece una lista con los nombres y direcciones de correo y twitter de los 120 integrantes de la cámara. “Revisa si el diputado de tu distrito se sumó a esta iniciativa y pídele que se haga parte”, invita.

Una veintena de los parlamentarios ya firmó un acuerdo pidiendo a la Presidenta Bachelet que aplique urgencia al proyecto.

Diputados y senadores en Chile reciben un sueldo líquido promedio equivalente a US$10.129, mientras que el sueldo mínimo en el país llegará a casi US$394 a partir de julio próximo.

Los parlamentarios ganan, además de su dieta, asignaciones para cubrir asesorías externas y emular los recursos con los que cuentan los ministros de estado.

La propuesta plantea limitar la dieta de todo el Congreso, sin tocar las asignaciones. La ley se aplicaría a partir del período siguiente a su aprobación, para que los congresistas no voten una materia que les incumbe directamente.

“La verdad es que cuando lo presentamos tenía bajas posibilidades”, dice Jackson a BBC Mundo.

“Pero el proyecto ha agarrado fuerza a medida que pasa el tiempo y la ciudadanía conoce la idea. Ojalá podamos legislarlo este año. Sería una señal importante dentro de muchas otras que se necesitan para entender que la política es una forma de servicio público y no una forma de enriquecernos”.

“Sabíamos que la dieta era alta antes de llegar al Congreso”, dice el diputado, “pero nos sorprende que esto no le haya llamado la atención a nadie antes”.

A favor y en contra

En su origen, la dieta parlamentaria tiene como función establecer una condición mínima para dedicarse a la política en dedicación completa y sin conflictos de interés.

“Se habla de dieta y no de sueldo porque quienes llegaban al Congreso en Chile no lo hacían por el dinero, sino para servir a la ciudadanía”, explica Javier Tobar, abogado en el Senado hace 10 años.

Tras el régimen de Pinochet, que clausuró el Congreso, el presidente Patricio Aylwin restituyó el Parlamento y la dieta quedó en un nivel moderadamente alto en relación al ingreso promedio chileno.

El año 2002, Chile sufrió un remezón político cuando se descubrió el pago de sobresueldos en la administración pública y los ingresos parlamentarios subieron en forma dramática como parte de una reforma general a los ingresos en el aparato público.

Pero el nuevo proyecto plantea que cualquier objetivo que se busque cumplir con los ingresos parlamentarios, quedará cumplido con un tope de 20 salarios mínimos.

Los detractores de la idea argumentan que la dieta debe competir con los sueldos del sector privado, para asegurar la llegada de los mejores al Congreso.

El proyecto plantea que no hay tal competencia, porque el cargo de representante es principalmente político y no técnico, como sí ocurre en otras áreas del gobierno.

Una dieta alta hace más difícil la corrupción parlamentaria, dicen los opositores al proyecto, pero Jackson y Boric argumentan que no hay dieta que pueda competir con las grandes fortunas chilenas.

“No existe dieta inalcanzable para potenciales corruptores”, afirman. /BBC Mundo

Un Comentario

osvaldo mereles cañete

Ya lo comenté mas arriba!

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