Triunfal debut de Cuba en cumbre de Panamá apuntala deshielo con EE.UU.

El estreno triunfal de Cuba en la VII Cumbre de las Américas y el histórico encuentro de su presidente Raúl Castro con el mandatario de EE.UU., Barack Obama, ha despertado en los cubanos la confianza en el buen rumbo del deshielo con EE.UU. y devuelve a la isla un papel clave en el sistema interamericano.

Triunfal debut de Cuba en cumbre de Panamá apuntala deshielo con EE.UU.

Por Sara Gómez Armas

Los medios oficiales cubanos coinciden hoy en destacar el carácter “histórico” de la VII Cumbre de las Américas en Panamá, foro al que la isla acudió por primera vez y aseguran que lo hizo representada al más alto nivel por el presidente Castro, protagonista indiscutible de esta cita.

“Para Cuba el balance de la cumbre es ganancia neta y Raúl Castro sale de ella como un triunfador”, afirmó a Efe el académico y exdiplomático cubano, Carlos Alzugaray.

Para el analista, Castro no solo logró el apoyo unánime de todos los mandatarios del continente, sino que además la cumbre certificó que la isla está “en el centro” de la política exterior de Estados Unidos, país “que ya no habla de un cambio de régimen en Cuba”.

A la historia pasará el discurso de Castro en la cumbre, en el que supo combinar la pasión de la retórica revolucionaria al recordar las agresiones de EE.UU. a la isla, con un tono conciliador hacia Obama, en el que confirmó la voluntad de Cuba de dialogar sobre todos los temas, y salpicado con mucho sentido del humor.

“Tanto las palabras de Castro como las de Obama enfatizaron la voluntad de Cuba y EE.UU. de avanzar en el proceso de restablecimiento de relaciones. Y creo que la reunión entre ambos fue un buen impulso a la negociación”, subrayó Alzugaray.

Según el exdiplomático cubano, lo sucedido en la cumbre consolida “la percepción entre los cubanos de que el proceso de normalización de relaciones con EE.UU. va en serio, sobre todo entre los más escépticos que no confían en los cambios”.

Para Alzugaray, la cumbre también ha certificado el papel de “interlocutor honesto” que Cuba puede desempeñar en el continente, en un momento en el que EE.UU. ha dado un giro hacia América Latina en su política exterior, “centrada cada vez más en el diálogo y menos en las intervenciones militares”.

“Para mí es la cumbre del nuevo acuerdo, una especie de ‘new deal’ del continente, que abre una nueva etapa en las relaciones de la región”, explicó Alzugaray.

Los cubanos han mostrado mucho interés en la cumbre de Panamá, ya que la televisión estatal ha dado una amplia cobertura sobre el evento, incluido el discurso íntegro y en directo de Obama, algo insólito en los últimos cincuenta años.

Es el caso de Berta Fernández, una jubilada universitaria de 69 años, “muy feliz” con lo ocurrido en la VII Cumbre de las Américas, que “pasará a la historia por ser la primera en la que ha estado Cuba”, un debut cuyos resultados fueron “verdaderamente alentadores”.

“Para mí, las expectativas quedaron satisfechas, sobre todo, el ver hecho realidad un encuentro entre los presidentes de Cuba y EE.UU., algo que parecía impensable pero necesario para terminar con más de cincuenta años de una discordia inútil que solo ha traído separaciones familiares y carencias a los cubanos”, precisó Fernández.

En tanto, para la oficinista Carmen González, de 37 años, esta Cumbre dejó un sabor a “dulce optimismo” de cara al futuro de Cuba, donde quisiera “ver más prosperidad y una vida con menos sobresaltos y más esperanza para nuestros hijos”.

Mayelín Roig, trabajadora en un negocio de cosmética, dijo que tras ver Castro y Obama sentados uno al lado del otro, se sintió “contenta y confiada” de que “poco a poco quede atrás una época que ha marcado a los cubanos, cada día más necesitados de un respiro, de un cambio transformador del día a día que a veces agobia”.

La expectación sobre la cumbre fue tal que el diario oficial “Granma”, portavoz del Partido Comunista de Cuba, que no circula los domingos, lanzó hoy una edición especial en la que destaca en portada el carácter histórico del evento, acompañado con la foto de todos los mandatarios del continente.

Hay que pasar la página del rotativo, para ver la instantánea del encuentro entre Raúl Castro y Barack Obama, símbolo de la reconciliación entre dos países que se reconocieron como enemigos durante más de 50 años y el punto final del último conflicto de la Guerra Fría en el continente. /EFE

 

 

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