La tarifa de la ANDE: pagan menos los que más ganan

Ingeniera Industrial, ex Viceministra de Minas y Energía (2010-2012), docente universitaria, asesora y consultora en temas de energía e industria

En Paraguay tenemos una tarifa social al derecho y otra al revés. Los que más consumen pagan menos. También los que consumen menos, pagan menos, si logran sortear la complicada burocracia estatal.

 

Es que la ANDE ha encontrado la escusa técnica para cobrar menos a los más ricos de nuestro país. Las grandes multinacionales como Cargill -exportadora de soja- CERVEPAR -fábrica de cerveza cuya mayoría accionaria es de ABInBev- y las irregulares distribuidoras de energía eléctrica como CLYFSA -de Villarrica- y las Colonias Mennonitas del Chaco Central, pagan una tarifa en 66 kV inferior al costo de la energía.

 

Según en pliego Nº 20 de la ANDE, actualmente vigente, estas empresas que pertenecen a la categoría 60-10 pagan en concepto de energía sólo 57,12 Gs/kWh, además de una módica potencia reservada, con lo cual su tarifa equivalente, sumando energía y potencia, resulta inferior a 200 Gs/kWh.

 

En tanto, usted y yo, y la gran mayoría de las familias, que somos usuarios residenciales en baja tensión de la categoría 42, pagamos 365,45 Gs/kWh de energía consumida (¡¡50% más!!). ¿Por qué? Porque técnicamente le resulta “más barato” a la ANDE entregar energía en media tensión que en baja tensión.

 

Sin embargo, hasta técnicamente esto es una mentira que la ANDE ha defendido por años. Pues la ANDE no obtiene con estas empresas la rentabilidad mínima a la que está obligada por su Ley Orgánica (Ley 966/1964 Art. 88°). Además, al país le cuesta carísimo subsidiarlas: prácticamente no generan empleo ni riqueza nacional, destruyen el medio ambiente y la salud de las personas, concentran capital y empobrecen a las familias.

 

Otra enorme injusticia es que una familia que tiene una cancha de tenis iluminada, una piscina templada (para darse chapuzones con agua tibia en invierno) un aire acondicionada central y muchos otros lujos más, también paga menos, que usted y yo.

 

Efectivamente, las familias que se sirven en media tensión en la categoría residencial 153 (es decir, que superan una potencia de 40.000 kW en sus hogares, suficiente para tener 10 aires acondicionados por ejemplo y por tanto tienen un transformador propio) pagan 256,65 Gs/kWh (¡¡108,8 Gs/kWh menos que la residencial en baja tensión o en otras palabras, 30% menos!!).

 

En cambio, gracias a la lucha de los más pobres, se ha podido implementar a medias, con una compleja burocracia estatal de por medio, la tarifa social de la energía eléctrica, que beneficia en la actualidad a poco más de 300 mil familias. Esta tarifa social, que es creciente, beneficia a familias de escasos recursos que tengan un consumo inferior a 300 kWh/mes, con subsidios que van desde el 75 al 25% sobre la tarifa residencial monofásica. Pero existen aproximadamente otras 300 mil familias que cumplen los requisitos para acceder a la tarifa social, y no lo hacen por causa de la burocracia estatal. Con 300 kWh/mes no es posible siquiera tener una ducha eléctrica, para tener una idea de la pobreza de las familias que acceden a este beneficio.

 

La injusticia tarifaria debe terminar. ¿Por qué usted, yo y la gran mayoría de los usuarios residenciales debe pagar más que Cargill, CERVEPAR, CLYFSA, Colonias Mennonitas y el residente de Las Carmelitas que tiene una cancha de tenis iluminada en su patio?

Fuente: www.ande.gov.py/docs/tarifas/Pliego_de_Tarifas_Vigente.pdf

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