Bajo el agua, en la calle y con trenza gigante Argentina vive la Semana Santa

Los católicos de Argentina viven esta Semana Santa con expresiones públicas de su fe que van desde un peculiar Vía Crucis submarino en el sur del país, la tradicional y multitudinaria procesión del Camino de la Cruz en Buenos Aires y hasta el armado de un dulce gigante “trenza de Pascua”.

Bajo el agua, en la calle y con trenza gigante Argentina vive la Semana Santa

Miles de personas conmemorarán en la noche de hoy, de una forma muy particular, el Viernes Santo en la sureña ciudad de Puerto Madryn, cuando los pasos de la Pasión de Cristo sean recordados en las frías aguas del Atlántico.

Este Vía Crucis submarino, el primero en su género, nació hace doce años como un proyecto para unir la pasión por el buceo con la manifestación de la fe religiosa impulsado por el sacerdote Juan Gabriel Arias, que aprendió a bucear precisamente para sacar adelante la iniciativa.

La idea contó desde su nacimiento con la bendición del entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.

Arias, que en esta edición no participará de la singular procesión porque está de misión en Mozambique, pensó que hacer un Vía Crucis bajo el agua sería un modo de hacer llegar el mensaje de Jesucristo a más personas, un ir “a las periferias”, como dice el papa Francisco, y más: hasta el fondo del mar.

De hecho, en este peculiar Camino de la Cruz, una decena de buzos carga una enorme cruz de hierro, para que pueda hundirse, de cuatro metros de largo y se sumerge hasta ocho metros de profundidad en el Golfo Nuevo de Madryn, mientras miles de personas siguen la convocatoria desde la playa y desde el muelle Luis Piedra Buena.

La ceremonia, que desde hace seis años es nocturna, comienza con una procesión desde las iglesias del centro de la ciudad hasta el muelle, tramo en el que se realizan las primeras diez estaciones del Vía Crucis, según explicó a Efe Patricio Cartelli, buceador del Centro Bucea Hoy y participante en la ceremonia.

Las últimas cuatro estaciones son submarinas y se desarrollan a lo largo de 500 metros bajo el agua.

Como novedad, este año la cruz tiene iluminación propia, lo que permitirá al público seguir con detalle la ceremonia desde el muelle.

Al final, la cruz vuelve a tierra y los buzos la clavan simbólicamente en la arena de la playa para que los fieles puedan terminar sus oraciones, alumbrados por una gran fogata y arropados por el coro municipal como colofón a una procesión que se prolonga algo menos de una hora.

En tanto, en la capital y ciudad natal del papa Francisco, también se celebrará en la noche de este viernes el ya tradicional Vía Crucis desde la Plaza del Congreso hasta la Catedral porteña, que cada año congrega a miles de personas.

En esta edición, además de la cruz que llevan los adultos y los jóvenes, se incorpora a la procesión la cruz penitencial para los niños, como símbolo de esperanza y unión para el país que viene, según informaron los organizadores, la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo y el Arzobispado de Buenos Aires, que esperan la asistencia de cerca de 45.000 fieles.

“Invitamos a todos los fieles a asistir con su familia, amigos, y sobre todo esperamos a gran cantidad de jóvenes y niños. Este es un encuentro de oración, de esperanza, que promueve la unidad y acompañamiento”, dijo Manuel Pérez Amigo, presidente de la Asociación de Amigos de la Avenida de Mayo.

También la Avenida de Mayo será protagonista este Sábado Santo de un evento que unirá la fe religiosa con la gastronomía: el armado del dulce “trenza de Pascua” más grande Argentina.

Organizado por el Ministerio de Cultura porteño junto a la Cámara de Confiterías de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés y el Sindicato de Trabajadores Pasteleros, el evento también ofrecerá números musicales y actividades de entretenimiento para las familias.

La “trenza” medirá 150 metros y será realizada en el momento por diferentes maestros pasteleros que estarán decorándola durante la tarde, con el desafío de hacer la receta de la típica “rosca de Pascua” pero a lo largo, para de esa manera colmar la Avenida de Mayo y batir un récord en Argentina.

Se utilizarán, entre otros ingredientes, 286 litros de leche, 500 kilos de harina, cien kilos de azúcar, 2.800 huevos, 25 kilos de miel y sesenta kilos de limón y cuarenta de naranja.

Las porciones de la “trenza” se venderán luego, a beneficio de la Casa Salesiana San Juan Evangelista. EFE

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