Afganistán también perece ante el cáncer

Cientos de afganos con cáncer y sin recursos solo pueden contar desesperadamente los días que les quedan en un país en el que la guerra ha pospuesto la respuesta a problemas como la falta de servicios médicos para la mitad de la población en zonas rurales o la falta de un hospital especializado en esta enfermedad.

Afganistán también perece ante el cáncer

De acuerdo con datos oficiales alrededor de un 80 % de los pacientes con cáncer muere cada año en Afganistán. La tardanza en el diagnóstico y en la atención, y la falta de recursos son algunas de las razones para un problema que quedaría resuelto en gran parte con tan sólo un centro oncológico que ya está en proyecto.

Sanaullah, de 21 años, trajo a su madre de 45 años a Kabul para que recibiera atención desde una pequeña localidad de difícil acceso en la región de Badakhshan (noroeste).

Dice que tras un mes de medicación y distintos procesos de diagnosis los médicos le han dicho que su madre tiene cáncer en fase avanzada.

Sanaullah vendió su granja para conseguir el dinero del tratamiento de su madre y ahora, explicó a Efe, se ha quedado sin fondos y ya no puede costear ningún tratamiento adicional.

“Los médicos me dicen que debería mandar a mi madre al extranjero para darle un tratamiento que requiere un importante desembolso. Ahora no tenemos forma de volver a casa y mi madre no puede hacer otra cosa que esperar la muerte”, lamentó.

Situaciones similares o incluso peores viven cientos de personas sumidas en la pobreza a quienes el diagnostico de la enfermedad es similar a una sentencia a muerte ante la imposibilidad de que puedan conseguir un tratamiento en el país.

“Solo los ricos viajan al extranjero para tener un tratamiento avanzado contra el cáncer, y a los desafortunados de clase baja o media que no pueden costear cifras exorbitantes de dinero solo les queda contar los días hasta el final”, indicó a Efe el doctor Fahim Paigham, director del Departamento de Enfermedades no transmisibles del Ministerio de Salud Pública de Afganistán.

Sumida en una lucha continua por dar respuesta a problemas urgentes después de tres décadas de conflicto, Afganistán aún no tiene centros de atención para el cáncer que ofrezcan diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.

“No hemos sido capaces de establecer un centro para tratar el cáncer, pero confiamos en traer algunas instalaciones al país”, agregó Paigham, al reconocer que Afganistán carece de personal técnico y sanitario especializado que pueda manejar un centro de estas características.

El doctor Najibullah Rasouly, profesor asistente de Radiología de la Universidad Médica de Kabul, indicó a Efe que en la actualidad “solo hay un número limitado de unidades de quimioterapia en el sector privado”.

“No es suficiente y por tanto mandamos casi todos los pacientes de cáncer al extranjero para que reciban tratamiento”, agregó el también especialista del Hospital Clínico Aliabad.

“Como radiólogo me duele cuando les digo a los pacientes que vayan fuera, sobre todo a aquellos que no pueden pagar un tratamiento tan caro”, señaló Rasouly.

Explicó que Afganistán tuvo un Centro de Terapia de Cobalto, que permitió dar radioterapia hace cerca de 40 años pero debido a la guerra y el deterioro el país dejó de disponer de esa máquina desde 1992.

Así las cosas, la concienciación de la población es uno de los principales desafíos en Afganistán, donde la mayor parte no tiene información sobre el cáncer, y una gran parte de la gente cree que se trata de un mal incurable.

“Si despertamos la conciencia pública puede ayudar a que los enfermos visiten los centros de salud o se les diagnostique en los primeros estadios de la enfermedad”, indicó el funcionario.

El portavoz del Ministerio de Salud Pública, Mohammad Ismail Kawusi, indicó a Efe que “las cifras muestran que cada año 20.000 personas son afectadas por la enfermedad, de las que solo 4.000 afortunados sobreviven.

Ahora el Gobierno afgano está trabajado de forma conjunta con la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA) para establecer un centro de atención contra el cáncer valorado en 12 millones de dólares en la Universidad de Kabul.

El proyecto está en sus primeros pasos pero con él se podrían atender diferentes tipos de cáncer.

También hay planes para instalar maquinas de diagnóstico de la enfermedad.

Si todo saliera bien, Rasouly espera que el centro pudiera ser inaugurado para tratar al primer paciente en el primer mes de 2017.

Rasouly asegura que con ese centro se podría atender una población potencial de seis millones de personas en Kabul y alrededores.

Sería posible tratar al 80 % de los pacientes de cáncer del país, dijo. EFE

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