La pugna por la Casa Blanca se calienta y puede ponerse al rojo vivo en abril

La carrera por la Casa Blanca en las elecciones de 2016 se calentó esta semana con el anuncio de la candidatura del senador republicano Ted Cruz, pero podría ponerse al rojo vivo en abril, cuando se espera el órdago de otros aspirantes.

La pugna por la Casa Blanca se calienta y puede ponerse al rojo vivo en abril

Cruz dio el pistoletazo de salida de la campaña el pasado lunes, cuando se convirtió en el primer político de Estados Unidos en oficializar que competirá por la Presidencia en los comicios del próximo año para elegir al sucesor del demócrata Barack Obama.

Hijo de padre cubano y orador de verbo provocativo, el senador por Texas, figura del Tea Party (facción ultraconservadora del Partido Republicano), anunció sus ambiciones presidenciales ante 10.000 personas en una universidad evangelista del sur de Virginia.

Aparte de bombardear las políticas de Obama, Cruz abogó por hacer asequible el “sueño americano” y defendió la “idea revolucionaria de que nuestros derechos vienen de Dios, el Todopoderoso”.

Aunque el precoz anuncio oficial ha potenciado su presencia mediática, nada indica que Cruz tenga sólidas opciones de hacer historia como el primer presidente hispano de EEUU, a tenor del limitado apoyo popular que le dan las encuestas.

A años luz del centro político tan decisivo en unas elecciones, el senador también parece tener un problema de credibilidad.

Para muestra, un botón: si en Google se introduce la frase “Ted Cruz lies” (“Ted Cruz miente”), ese buscador de internet devuelve cerca de nueve millones de resultados.

En cualquier caso, el paso al frente de Cruz ha animado la batalla por la Casa Blanca, que promete alcanzar un punto álgido en abril, cuando se espera que la ex secretaria de Estado Hillary Clinton confirme su intención de optar, por segunda vez, a convertirse en la primera mujer que rige los destinos del país.

Según colaboradores de Clinton consultados por la revista especializada “Politico”, el anuncio de su candidatura “es probable que se haga durante las primeras semanas de abril”, si bien “ninguna fecha en firme se ha elegido todavía”.

Una vez oficialice su candidatura, asegura a la publicación una fuente demócrata conocedora del plan de Clinton, la ex primera dama se embarcará en una gira por estados clave para presentarse ante el electorado con “humildad” y como una aspirante que “entiende que nada está garantizado”, pese a que los sondeos la aupan como la principal favorita de cara a las elecciones presidenciales de 2016.

Mientras está aún por ver si algún correligionario osa desafiar a la ex secretaria de Estado -como hizo en 2007 un entonces poco conocido Barack Obama- para alzarse con la candidatura demócrata, la competencia en la oposición republicana se presagia más reñida.

El teórico gran rival de Clinton, el exgobernador republicano de Florida Jeb Bush, hijo y hermano de sendos expresidentes de Estados Unidos, anunció el pasado diciembre su decisión de “explorar activamente” su postulación a la Presidencia.

Bien visto por el “establishment” de su partido, Bush no ha formalizado su candidatura y se desconoce si entrará en la carrera en abril, aunque no da la impresión de tener prisa pese a actuar ya como un activo aspirante dadas sus recientes visitas a diversos estados para recabar apoyos, sobre todo de potenciales donantes.

El próximo mes, sí parece que se lanzará al “cuadrilátero” electoral su compañero Rand Paul, senador por Kentucky y simpatizante del Tea Party, según han dejado entrever en las últimas semanas sus aliados en declaraciones a los medios estadounidenses.

Si no se echa atrás, Paul tiene previsto anunciar el 7 de abril en un conocido hotel de Louisville (Kentucky) su intención de aspirar a la Casa Blanca.

Casi una semana más tarde, Marco Rubio, joven senador por Florida de origen cubano y detractor a ultranza del actual proceso de acercamiento entre EEUU y Cuba, podría dar la campanada y comunicar que se postula para presidente.

Según adelantó este viernes el periódico “The Miami Herald”, Rubio ha reservado dependencias de la histórica Torre de la Libertad de Miami para la celebración de un acto el 13 de abril, fecha de nacimiento de Thomas Jefferson, autor principal de la Declaración de Independencia de EEUU (1776) y tercer presidente estadounidense.

El senador -asegura el diario- podría utilizar ese evento como catapulta de una campaña oficial para pujar por la Presidencia.

Aunque no lidera las encuestas, Marco Rubio ha suscitado expectación como un potencial contendiente que ofrece al Partido Republicano carisma, experiencia en política exterior -es presidente del Subcomité para Latinoamérica del Senado- y un rostro nuevo.

Así pues, tras el envite de Ted Cruz esta semana, abril podría marcar la larga senda que deberá recorrer, hasta las elecciones de 2016, el próximo inquilino (o inquilina) de la Casa Blanca. EFE

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