El acuerdo de paz del sur de Filipinas se tambalea un año después de la firma

Un año después de la firma del acuerdo de paz entre los rebeldes musulmanes del sur de Filipinas y el Gobierno del país, el frágil proceso se encuentra en un momento de incertidumbre por la muerte el pasado enero de 44 policías en una emboscada, que ha provocado una profunda desconfianza entre ambas partes.

El acuerdo de paz del sur de Filipinas se tambalea un año después de la firma

El fallecimiento de los 44 agentes, que formaban parte de una operación en la que se pretendía arrestar a dos conocidos terroristas en Mamasapano, en la isla de Mindanao, conmocionó a la sociedad filipina y ha sembrado la duda en numerosos políticos del país sobre un proceso de paz aún en su fase inicial.

Tras conocerse el suceso, los representantes del grupo rebelde independentista, el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), se apresuraron a buscar explicaciones y culpar a otros grupos rebeldes o miembros insubordinados que habían ignorado la orden generalizada de alto el fuego.

Pero la crueldad con la que los insurgentes mataron a los agentes, casi la mitad de ellos ejecutados de un tiro en la cabeza tras quedarse sin munición y después de haber resultado heridos, causó gran indignación entre los altos mandos de la Policía y el Ejército, así como entre los parlamentarios filipinos.

“¿Qué significa esta masacre de nuestros hombres? Ya habían visto que estaban heridos. Los que han matado son los mismos con los que están dialogando (en el proceso de paz)”, dijo entre lágrimas el subdirector de la Policía Nacional de Filipinas, Leonardo Espina, cuando compareció el pasado febrero ante el Parlamento.

La consecuencia política más inmediata de la tragedia fue la suspensión de la revisión en el Senado de la Ley Básica del Bangsamoro, pieza fundamental para la implementación de la paz y que en principio debía ser presentada para su aprobación a finales de marzo.

“No voy a decir que la Ley Básica de Bangsamoro está muerta, pero desde luego sí que puedo decir que está en coma”, ha dicho el senador Ferdinand “Bong Bong” Marcos, hijo del exdictador filipino Ferdinand Marcos.

Además de los importantes retrasos que está sufriendo el proceso, los parlamentarios también han advertido públicamente que la Ley Básica del Bangsamoro, diseñada por un panel conjunto en el que participaron miembros del FMLI, tendrá que sufrir importantes cambios para ser aprobada.

Por su parte, el FMLI ha afirmado que es necesario hacer todo lo posible por superar las dificultades que atraviesa el proceso.

“En serio, ¿podemos permitir desperdiciar 17 años de negociaciones?”, dijo el representante del FMLI en las conversaciones de paz, Mohager Iqbal, en referencia al largo proceso por el que ha pasado Filipinas hasta firmar el acuerdo de paz.

Sin embargo, en su último informe sobre el suceso de Mamasapano, el FMLI se niega a aceptar que sus rebeldes cometieran error alguno, y apunta que la muerte de los 44 policías no fue una masacre intencionada, sino el resultado de un enfrentamiento iniciado por la Policía, que irrumpió en uno de sus campamentos.

La masacre de Mamasapano, como la han bautizado los medios filipinos, ha traído inestabilidad no sólo al acuerdo de paz, sino al panorama político nacional, puesto que se ha hablado incluso de la planificación de un golpe de Estado contra el presidente, Benigno Aquino.

Ha llevado además a la destitución del jefe de Fuerzas Especiales de la Policía, Getulio Napeñas, así como la del director general de la Policía, Alan Purísima, que ya se encontraba temporalmente suspendido acusado de corrupción.

El Gobierno de Filipinas y la guerrilla del Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) firmaron la paz el 27 de marzo de 2014 después de décadas de lucha fratricida, a cambio de la creación de una región autónoma musulmana en el sur del país.

Entre 100.000 y 150.000 personas, al menos un 20 por ciento de ellas civiles, han muerto en cuatro décadas de conflicto separatista islámico en Filipinas, que además ha paralizado el desarrollo de una región rica en recursos naturales y ha empobrecido a la población. EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario