Los peces que se comen a otros peces tienen 4 veces más peligro de extinción

Los peces que se hallan en el nivel más alto de la cadena trófica, es decir, los que se alimentan de otros peces, tienen cuatro veces más de riesgo de desaparecer que los que están en el nivel más bajo, los que son herbívoros, según una investigación del Centro Superior de Investigaciones Científicas.

Los peces que se comen a otros peces tienen 4 veces más peligro de extinción

El trabajo, que publica hoy ‘Ecology Letters’, ha sido dirigido por David Alonso, científico del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB) del CSIC y demuestra por primera vez que los peces de niveles tróficos superiores son extremadamente vulnerables y su probabilidad de extinción es cuatro veces mayor que la de los peces que comen algas y están en el nivel más bajo de la cadena trófica.

Alonso ha cuantificado durante una década de manera detallada el proceso de reorganización y recuperación de las comunidades de peces de uno de los arrecifes de coral, en las islas Lacadivas (India), que en 1998 fueron afectados por el fenómeno “El Niño”, que provocó aumentos de temperatura en regiones del Pacífico y una mortalidad masiva en los arrecifes de coral.

Muchos de estos corales, muy sensibles a la temperatura, perdieron las zooxantelas (algas microscópicas que viven en sus tejidos), quedando completamente blancos.

Esto afectó a todo el ecosistema y el espacio que los corales liberaron fue ocupado por otras algas, mientras que los peces herbívoros crecieron desmesuradamente y los coralívoros desaparecieron, llevando a la extinción a otras especies de peces que se alimentaban de ellos.

Alonso ha explicado que su trabajo ha permitido cuantificar cómo evoluciona la recuperación de un arrecife de coral, y qué probabilidad de extinción y de colonización tienen las especies en cada nivel trófico.

El trabajo es uno de los pocos ejemplos en los que se ha contado con datos que cubren tantos años y se ha hecho un seguimiento tan detallado en un ecosistema que no está expuesto a la presión humana.

Esto ha sido posible, según Alonso, porque “hemos contado con los datos que recogió anualmente, con extraordinario detalle, entre el 2000 y el 2003, el científico Rohan Arthur, investigador de la Nature Conservation Foundation de Mysore (India)”.

Arthur es coautor del trabajo, director del proyecto de seguimiento integral de los arrecifes de coral de las Islas Lacadivas y también investigador asociado del CEAB-CSIC.

Hervíboros y omnívoros

Los investigadores han analizado las poblaciones de peces, no por especies, sino por el lugar que ocupan en la cadena trófica: los peces herbívoros, que se alimentan de algas; los omnívoros; los que se alimentan de coral; los que comen zooplancton; los que comen microinvertebrados; los que se alimentan de macroinvertebrados; y los que comen otros peces (piscívoros) y que ocupan el nivel más alto en la cadena trófica.

Las conclusiones del estudio es que los peces situados en lo alto de la cadena trófica son extremadamente vulnerables a alteraciones, incluso cuando no hay presión humana, como la pesca, y tienen una probabilidad de extinción hasta cuatro veces mayor que los peces herbívoros.

“El hecho de que tarden más en crecer y llegar a la madurez reproductora, que pongan menos huevos, así como otras características de su ciclo vital, puede explicar esta extrema vulnerabilidad”, ha señalado David Alonso.

En el otro extremo, los peces con menor probabilidad de extinción son los que se alimentan de algas, y que están en el nivel inferior de la cadena trófica. EFEverde

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