Encarnación cumple 400 años convertida en la capital turística

La ciudad de Encarnación cumple hoy sus 400 años de historia desde que fuera fundada en época española por el jesuita Roque González de Santa Cruz, cuatro siglos en los que ha pasado de perder para siempre gran parte de sus edificaciones históricas, a convertirse en la capital turística de Paraguay.

Encarnación cumple 400 años convertida en la capital turística

Bañada por las aguas del río Paraná, la ciudad, fronteriza con la argentina Posadas y ubicada a 370 kilómetros de Asunción, celebró la efemérides desde la víspera, casi recuperando el Carnaval que la ha hecho famosa en toda la región.

El plato fuerte de ese día fue la Sereneta, un multitudinario acto musical para recibir a tan esperada fecha, y que contó con la presencia del presidente de Paraguay, Horacio Cartes.

Y como era de esperar en un acontecimiento tan señalado, sus vecinos, una población de unas 140.000 personas, homenajean a Roque González de Santa Cruz, el único santo paraguayo, quien la fundara un 25 de marzo de 1615, día de la Virgen de Encarnación.

Para ello fue trasladada desde Asunción la semana pasada la única reliquia que según la tradición católica se conserva del santo, un corazón incorrupto que el miércoles fue llevado a la Catedral, donde hoy se celebra una misa mayor y una solemne procesión.

Detrás de las celebraciones se trasluce también el orgullo de la Perla del Sur, como se conoce a Encarnación, por haberse sobrepuesto a algo tan traumático como la pérdida de su casco histórico, parte de una identidad labrada a través de esos 400 años que hoy se anota.

Hace una década, gran parte de esa solera urbana, con edificios emblemáticos de más de tres siglos de antigüedad, fue destruido o desapareció bajo las aguas.

La medida se tomó para contener los embates del río ante el aumento de la cota del embalse de la represa hidroeléctrica de Yacyretá, que comparten Paraguay y Argentina.

“La zona baja de la ciudad era su corazón social y cultural, y la culminación de las obras de la represa cambió el perfil de la ciudad. Fue una transformación de infraestructuras y también social. Todavía hay un dolor colectivo por la antigua Encarnación”, dijo a Efe Verónica Stefani, directora de turismo de la Municipalidad de la ciudad.

Sin embargo, quizás por su personalidad forjada en el crisol de las culturas de los emigrantes europeos que se instalaron en ella, Encarnación logró reponerse haciendo de la necesidad una virtud.

“Sabíamos que iba a llegar ese proceso de cambio, y así se optó por la salida turística en una ciudad altamente comercial, universitaria y de servicios”, dijo Stefani.

Esa metamorfosis tiene como bandera su flamante Costanera, dotada de paseos peatonales y áreas de recreación, que abarca 27 kilómetros de costas ribereñas con tres playas de arena blanca.

Un trío de playas perfectamente habilitadas para el baño que son las banderas de la demanda turística que viene de la vecina Argentina, de Uruguay, Brasil y de otros puntos de Europa, lo que provoca que cada temporada de verano, desde hace tres años, se multiplique por cuatro la población.

La llegada de esa marea humana se ha visto beneficiada por la reciente inauguración del tren que une Encarnación con Posadas, que ha aliviado las congestiones que se producían el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une ambas localidades.

Stefani añadió que, ante la creciente demanda turística, Encarnación se ha dotado de una infraestructura hotelera que es capaz de responder a esas visitas.

“No todos los visitantes que llegan pasan noche, algunos son de un día, pero tenemos unos 54 alojamientos, desde hoteles de todas las categorías, hostales y casas familiares”, indicó.

Además, según Stefani, el boom turístico encarnaceno va a ir marcando la ciudad en un futuro como uno de los focos de inversión inmobiliaria más activos deParaguay.

“Urbanísticamente los terrenos se han visto revitalizados y revalorizados. Las empresas constructoras han puesto sus ojos en nuestra ciudad y hay un desarrollo de proyectos”, dijo.

Lo que significa que la ciudad que fundara el santo y mártir paraguayo, que murió a manos de un jefe indígena molesto con su evangelización, no ha dicho aún su última palabra, y promete seguir reinventándose. EFE

Ningún Comentario

Deja un comentario