Indígenas de todo el mundo reclaman su derecho sobre la tierra

La “forma de vida” de las comunidades indígenas se ha probado efectiva para proteger los bosques, asegura a Efe Cándido Mezúa, cacique general de los indígenas de Panamá, al reclamar el “derecho” de todo grupo aborigen a la propiedad de la tierra que habita.

“Los pueblos indígenas han ayudado a conservar los bosques sin recibir nada cambio (…) Debemos exigir a los Gobiernos una garantía de derechos, como el reconocimiento de las tierras habitadas”, indica Menzúa en declaraciones telefónicas desde Indonesia, donde asiste a una cumbre de asociaciones indígenas que se clausura mañana.

“Ellos (los gobernantes) siguen tomando decisiones sin considerar o consultar a los pueblos”, añade este miembro del comité ejecutivo de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB).

El líder panameño y otros jefes latinoamericanos y asiáticos buscan concretar una estrategia “conjunta” que sirva a los diferentes colectivos aborígenes para “fortalecer” y “exponer una visión común” sobre los problemas que afrontan y que desemboque en la creación de una plataforma global permanente.

Con la atención puesta en la Conferencia sobre el Cambio Climático de París (COP21), que se celebrará el próximo diciembre, la cumbre de asociaciones indígenas espera que la cita en Francia ofrezca un “compromiso” y un plan global para luchar contra el cambio climático y sus consecuencias.

“Los países ricos son los que aportan un mayor impacto sobre el cambio climático, mientras que en los países en vías de desarrollo aún subsiste una gran cantidad de bosques tropicales que ayudan a mitigar ese impacto en el ambiente”, apunta Mezúa, al resaltar la importancia de los bosques para “preservar” el planeta.

El panameño reclama la creación de un mecanismo que reconozca “el sistema de gobernanza” de los indígenas y que permita el “acceso directo” a los aportes recogidos en el Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés), que espera contar con más de 93.000 millones de dólares.

Según el líder indígena, más del 80 por ciento de los bosques que quedan en el mundo se encuentran dentro de la zona de influencia de las tribus.

“A veces dicen que los indígenas nos oponemos al desarrollo, pero nadie nos pregunta cómo es el desarrollo que nosotros estamos pensando (…) Se suele criminalizar mucho a los indígenas que protestan, incluso asesinan a sus dirigentes, en especial en aquellos países donde no se respetan los derechos”, apunta Mezúa.

Con la premisa apoyar a los indígenas indonesios, Mezúa ha participado en Indonesia en las charlas organizadas por el 16 aniversario de la Alianza de Pueblos Indígenas del Archipiélago (Aliansi Masyarakat Adat Nusantara, AMAN), el grupo de aborígenes más grande del mundo porque agrupa a 2.244 comunidades formadas por más de 17 millones de personas.

Indonesia cuenta con 40 millones de aborígenes y enormes extensiones de bosque que se encuentran amenazadas por las compañías papeleras y madereras, entre otros.

“El tiempo se está agotando y no se ha llegado a ningún acuerdo. La conservación de los bosques, la evolución de las sociedades, el desarrollo de los países y las industrias, todo lo que está afectando (al medioambiente) tiene que ser parte de la decisión (…) para salvar a la Madre Tierra“, sentencia Mezúa.

AMPB, AMAN, COIC y REPALEF, de la Cuenca del Congo, colaboran en el ámbito internacional en temas como titulación de territorios indígenas, fondos climáticos, consentimiento previo, libre e informado, y violencia y penalización de líderes indígenas. EFE

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